A diferencia de mis Posts anteriores, este pretende alejarse un poco del debate científico para centrarse más en el caractér social de la labor del Químico en un panorama como el que ofrece nuestro país.
Mi cuestionamiento surge frente a la debilidad con la cual la química se ha manifestado en el ambito nacional. No obstante nuestra riqueza mineral, vegetal, biológica e intelectual, es poco lo que sabemos sobre esta y poco lo que podemos esperar de su desarrollo en próximos años. La verdad, son pocas las políticas actuales que se están adelantando en esta materia, según pienso, por desconocimiento y falta de comunicación. En primer lugar, hay que hacer notar que la comunidad química nacional carece de un líder natural, capaz de ser nuestro interlocutor de ideas frente a las diversas problemáticas y soluciones que por nuestras facultades podemos formular. Esta deficiencia en comunicación nos aleja de aquellos que disponen de capital para realizar la inversión necesaria y que desconocen su potencial. En una segunda instancia, el químico es ajeno a la idea de participar en otros aspectos de la vida colombiana y en ocasiones pretende desenvolverse sin contemplar el medio que lo rodea. Esto nos lleva a excluirnos como parte de la sociedad y a constituirnos como subcultura. Es así como profesionales afines --Ingenieros Químicos y Quimicos Farmacéuticos en particular-- han copado los espacios que corresponden con mayor razón a profesionales con nuestra formación. Buena parte de la sociedad no nos conoce y nos confunde.
Tal vez hace falta un poco más de liderazgo y automotivación, de un verdadero plan de desarrollo profesional, de la consolidación como constructores de la realidad nacional. Vencer temores y prejuicios es lo primero, formular adecuadamente nuestras necesidades e intenciones lo segundo y su implementación los tercero. Ningún plan es perfecto, tampoco es una visión exacta del futuro, es simplemente una guía dentro del mar de posibilidades. Siempre será mejor tener una buena carta de navegación. El trabajo en equipo es fundamental, por lo cual es deber inaplazable el consolidar nuestras instituciones y gremios, motivar el desarrollo tecnológico y científico en dirección hacia nuestras necesidades y no hacia nuestras vanidades. No nos han encontrado simplemente por que no sabemos quienes somos.